Figure desvela un robot humanoide, equipado con tecnología de OpenAI, que redefine los límites de la capacidad de conversación en la robótica.
La startup de IA Figure ha causado sensación con una demostración impresionante: un robot humanoide que, gracias a la tecnología de OpenAI, es capaz de mantener conversaciones en tiempo real mientras realiza tareas. Esto supone un enorme avance en la unión entre la inteligencia artificial y la robótica.
Una nueva era de robots humanoides
El miércoles, Figure presentó una demostración en vídeo de su primer robot humanoide, Figure 01, que participaba en una conversación. El robot pudo llevar a cabo interacciones complejas con personas en tiempo real gracias a la tecnología de IA generativa de OpenAI. „Con OpenAI, Figure 01 ya puede mantener conversaciones completas con personas“, comunicó la empresa a través de Twitter, subrayando la capacidad del robot para comprender al instante las interacciones humanas y responder a ellas.
Este desarrollo ha sido posible gracias a la reciente alianza entre Figure y OpenAI, que permite a los robots de la empresa aprovechar una inteligencia visual y lingüística de alto nivel para ejecutar acciones robóticas rápidas, precisas y hábiles.
La versatilidad de Figure 01
En la demostración en vídeo, Figure 01 interactuó con Corey Lynch, el ingeniero jefe de IA del creador, en un entorno de cocina improvisado. El robot mostró una capacidad de multitarea impresionante: no solo identificó una manzana como alimento cuando Lynch le pidió algo comestible, sino que también recogió basura mientras respondía a preguntas.
Lynch explicó en Twitter en detalle el proyecto detrás de Figure 01. Destacó que el robot es capaz de describir sus experiencias visuales, planificar acciones futuras, recurrir a su memoria y explicar verbalmente sus razonamientos. Estas capacidades se basan en un gran modelo multimodal, entrenado por OpenAI, que puede procesar tanto imágenes de las cámaras del robot como texto procedente del habla captada por los micrófonos integrados.
Avances técnicos y relevancia social
Lynch recalcó que el comportamiento de Figure 01 se ha aprendido y no está teledirigido. El robot puede procesar todo el historial de una conversación para generar respuestas lingüísticas, que luego se devuelven a la persona mediante conversión de texto a voz. Al mismo tiempo, el modelo decide qué comportamientos aprendidos deben ejecutarse para cumplir una orden determinada.
La presentación de Figure 01 no solo ha llamado la atención en las redes sociales, sino también entre el público en general y entre políticos y líderes globales. Los debates ya no giran únicamente en torno a grandes modelos de lenguaje como el ChatGPT de OpenAI, sino también en torno a la posibilidad de dar a la IA cuerpos robóticos físicos y humanoides.
Perspectivas de futuro y desafíos
El trabajo de Figure y la inversión en la tecnología de OpenAI muestran con claridad hasta dónde ha llegado el desarrollo de robots humanoides y qué potenciales aún pueden desbloquearse, especialmente en lo relativo al rendimiento laboral y a la compatibilidad en nuevos ámbitos de aplicación como la exploración espacial.
La apuesta de Figure por la tecnología de OpenAI subraya un punto de inflexión en el desarrollo de la inteligencia artificial y la robótica, que sienta las bases para futuras innovaciones y debates sobre el uso y las implicaciones éticas de estas tecnologías.
